Como si fuera una costumbre que se nos está haciendo, en octubre de este año, casi exactamente un año después de la gira europea, hicimos otra gira, esta ves mucho más cerca, por nuestra querida República Oriental del Uruguay.
Salimos en bus, como siempre desde la Escuela Nº 1 -nuestro sitio de ensayo-, hacia la ciudad de Colonia, donde llegaríamos siete horas mas tarde, a un hotel del balneario Santa Ana, a orillas del Río de la Plata, hermoso y pacífico lugar. El coro anfitrión nos esperó con una merienda deliciosa a la que no pusimos resistencia alguna.
Una vez descansados, y un baño de piscina de algunos y de cantata en el restaurante de otros, nos fuimos a Colonia a recorrer la ciudad vieja, sus calles tan antiguas y bien cuidadas, sus tiendas de souvenir y sus pequeños boliches.
Actuamos el viernes 9 en Teatro del Bastión del Carmen, antiguo depósito, a orillas del Río de la Plata, en el marco del “5º Encuentro Internacional de Coros” que organiza el Coro Municipal de Colonia, donde también estuvieron otros coros del Departamento de Colonia además de los organizadores. Luego del concierto, fiesta y cena como es menester y posterior paseo nocturno por la ciudad vieja, que tiene de noche otro encanto.
A la mañana siguiente, luego de desayuno salimos directo hacia la ciudad de Maldonado, volviendo a sufrir el crecimiento del río Santa Lucía que nos impedía cortar por la ciudad del mismo nombre, pero tuvimos la alegría de acompañar a Sigrid a visitar su casa de la infancia en la colonia Delta, luego de muchos años.
A la llegada a Maldonado nos alojamos en la Casa de la Paz y la Alegría, un centro de retiro de la Iglesia Católica, en habitaciones de a cuatro, por lo que tuvimos que cambiar de compañeros, al menos los que fuimos con la pareja. Actuamos en la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días de Maldonado junto con otros coros y muy poco público, hecho un poco comprensible teniendo en cuenta que a la misma hora la selección uruguaya de fútbol se jugaba un partido clave por las eliminatorias mundialistas. Después de la actuación, “piqui piqui” y cantarola con los otros coros y recorrida por la ciudad para tomar una copita de vino… y… seguir cantando.
El domingo amaneció con frío y lluvia y de cualquier manera dimos una vuelta por la rambla de Maldonado y emprendimos camino al último sitio de actuación en la Iglesia Nuestra Señora del Carmen del barrio la Aguada en Montevideo. El lugar de actuación nos permitió estar en las escalinatas de un sitio emblemático como es el Palacio Legislativo y posar para nuestras cámaras.
La actuación de la iglesia fue compartida con otros tres coros, de los cuales uno más es fue dirigido por nuestro maestro Alejandro.
Probablemente éste fue el concierto de mayor nivel artístico y seguro el de mejor afluencia de público. Se trató de una gira mucho más breve que la europea, por supuesto, pero fue muy agradable, donde tuvimos el concurso de varios nuevos integrantes del coro y extrañamos la ausencia de otros compañeros queridos que por el momento no estaban y la ausencia de nuestro entrañable amigo Didier Dotta que no nos dejará nunca en su espíritu. |